El equipo de View arkitektura y Ondare Babesa, junto con personal técnico del departamento de Patrimonio de la Diputación Foral de Bizkaia, ha realizado varios trabajos previos para documentar el edificio. Además, ha estudiado su subsuelo y preparado los sistemas que permitirán seguir su evolución durante la intervención.
Entre las actuaciones que se están llevando a cabo, sin alterar el funcionamiento de la basílica, se encuentran el escaneado 3D, la colocación de puntos de referencia fijos, el estudio con georradar y la instalación de un sistema de sensores. Por tanto, todas ellas permitirán iniciar la excavación con más información y más garantías. También se podrá realizar un seguimiento continuo del edificio durante la intervención.

Escaneado 3D del interior de la basílica
Una de las actividades realizadas es el escaneado 3D del interior de la basílica. Este sistema ha permitido dibujar una imagen 3D muy precisa del edificio y registrar suelos, paredes, pilares, bóvedas, techos y otros elementos antes de que comiencen los trabajos arqueológicos.
Esa imagen digital servirá como base para registrar los hallazgos que aparezcan durante la excavación. También servirá para organizar mejor los espacios de trabajo y adaptar las protecciones necesarias a la forma real de la basílica.
Puntos de referencia fijos
También se han colocado puntos de referencia fijos en el interior de la basílica. Gracias a ellos, durante las diferentes fases de la excavación se podrán tomar medidas con precisión y situar correctamente los restos o estructuras que puedan aparecer.

Estudio con georradar
Por otro lado, se ha llevado a cabo un estudio con georradar en toda la superficie interior practicable del templo y en parte del exterior. Esta técnica permite explorar el subsuelo sin abrir zanjas ni levantar el pavimento. Así, permite detectar cambios bajo el suelo que pueden indicar la presencia de estructuras, huecos u otros elementos.
El georradar ofrece una primera imagen de lo que puede conservarse bajo la basílica, como enterramientos, muros u otro tipo de estructuras de interés arqueológico. Esta información ayudará a definir las zonas de excavación y a planificar los trabajos con más garantías.
Sistema de sensores
Por último, se ha instalado un sistema de sensores en distintos puntos de la basílica para controlar, durante toda la excavación, si se producen movimientos o cambios en elementos sensibles del edificio, como muros y bóvedas.
Los sensores tomarán datos de forma continuada y permitirán seguir en tiempo real la evolución de la estructura. Así, el equipo técnico podrá detectar cualquier variación que requiera atención y comprobar cómo responde la basílica a medida que avancen los trabajos.

Con esta intervención, la Diputación Foral de Bizkaia da un nuevo paso en su compromiso con la investigación, la conservación y la difusión del patrimonio histórico del territorio. Además, el proyecto Begoña / Vecunia, desarrollado mediante convenio con la Basílica de Begoña, permitirá mirar al pasado para conocer mejor la historia de un enclave especialmente significativo para Bilbao y Bizkaia. Por último, permitirá compartir ese conocimiento con la ciudadanía.







