Como Iglesia diocesana, se desea expresar «cercanía, afecto y comunión» con el Papa, pidiendo al Señor «que le conceda fortaleza, serenidad y una pronta recuperación».
Con este fin, desde la delegación de Liturgia se anima a tener especialmente presente al papa León XIV en las celebraciones de la Eucaristía. De este modo, se invita a recordarlo en la Liturgia de las Horas y en los distintos momentos de oración tanto comunitaria como personal.
Se anima a las diversas comunidades a utilizar los materiales elaborados para la ocasión.
Asimismo, se encomienda al Santo Padre a la intercesión de «Santa María, Madre de la Iglesia, bajo la advocación de Nuestra Señora de Begoña, para que lo acompañe con su protección maternal».






