La Diócesis de Bilbao ha celebrado la XII edición del Bake Topaketa. La elección de Erandio como sede no ha sido casual, . Aquí la memoria es una herida que aún duele, un recordatorio constante de la crudeza de la violencia, como la que segó la vida del pequeño Fabio y de su familia.
“No venimos a celebrar lo que hemos hecho”, ha subrayado el obispo en su intervención, dejando claro desde el primer momento el tono del acto.
El encuentro, tras un primer momento de acogida y oración comunitaria donde han resonado los ecos de los diez grupos de trabajo que durante un tiempo previo han reflexionado en Bizkaia, se ha dividido en pequeños talleres. En grupos, se han abordado dos preguntas tan necesarias como incómodas: ¿Qué conflictos siguen abiertos en nuestras comunidades? ¿Cómo podemos ser agentes de reconciliación?
Las respuestas, los sentimientos y las reflexiones no han quedado en en meras palabras. Los participantes las han plasmado en unas señales de tráfico, en un mapa simbólico de emociones compartidas. Señales de stop ante el olvido, de dirección prohibida a la manipulación, de paso obligado hacia el reconocimiento, de que «estamos en construcción».
La memoria, como responsabilidad
El obispo, en su intervención ha dicho que «la memoria no es un ejercicio de nostalgia, tampoco es un ajuste de cuentas, es una condición de la humanidad«, para acto seguido invitar a la Diócesis a mirarse en el espejo de su propia historia.
“Hubo valentía en algunos sectores […] pero también, y sobre todo, hubo tardanzas. Hubo desigualdades en el acompañamiento de las víctimas, silencios que no deberían haber sido silencios, funerales marginales en una sola parroquia. Decirlo con claridad no nos debilita”, ha sentenciado.
Joseba Segura ha apelado a la conversión personal y comunitaria, a salir de los propios círculos. “Salir de lo que piensan mis amigos o aquellos con los que comparto una determinada lectura de las cosas”, ha insistido, aplaudiendo el trabajo de grupos como el de Erandio.
“Era una sociedad de buenos y malos. No queremos volver a esos tiempos. Falta un relato común compartido que transmitir”. Ecos de los grupos que han reflexionado sobre el tema de la paz en las parroquias de Bizkaia. https://t.co/dwu8fCuaKh pic.twitter.com/TjgEsSd1AA
— @DiocesisBilbao (@DiocesisBilbao) February 21, 2026
Un compromiso de futuro
Sobre las doce y media, la reflexión ha sado paso a la acción en la calle. La comunidad ha salido a las calles de Erandio en un gesto público e itinerario de memoria. Los pasos se han detenido en aquellos lugares donde la violencia marcó reconociendo el sufrimiento vivido, poniendo rostro y nombre a las víctimas.
Memoriaren lekuak Erandion. #baketopaketa Lugares de memoria en Erandio. Por un futuro compartido en paz. pic.twitter.com/8b9TbmtmZM
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