El calendario establecido contempla dos etapas. La primera, desarrollada entre el 1 de diciembre de 2025 y el 23 de enero de 2026, permitió realizar una preselección para identificar los nombres que más apoyos han recibido.
La segunda fase, cuyos materiales han sido remitidos el pasado 16 de febrero, tiene como objetivo concretar la propuesta definitiva. Las respuestas deberán enviarse a la Secretaría General del Obispado, antes de las 14:00 horas del próximo 23 de marzo.
Listas orientativas y candidatos
Tras la primera fase de recogida de propuestas, se han elaborado listas orientativas que recogen, por orden, los nombres de los sacerdotes que han recibido mayor número de apoyos en el global de personas y colectivos consultados. En ellas se indica también la disponibilidad manifestada por los candidatos.
Se recuerda que siguen siendo candidatos válidos todos los sacerdotes —seculares o religiosos— incardinados o residentes en la diócesis que se encuentren en ejercicio activo del ministerio, con independencia de su ámbito pastoral.
En el caso del vicario general, los tres nombres que encabezan la lista por haber sido los más propuestos en la fase anterior son:
• Kerman López
• Carlos Olabarri
• Fernando Marcos Ayjón
En esta etapa final, cada participante deberá realizar una nueva propuesta con un único nombre para vicario general y otro para su respectivo vicario territorial y se mantiene abierta la posibilidad de votar a candidatos no incluidos en las listas.
Participación y confidencialidad
Según el reglamento de la consulta, están llamados a participar los miembros del ministerio ordenado -presbíteros, religiosos, diáconos permanentes, laicado- con voto individual, así como una amplia representación a través de los órganos de corresponsabilidad, consejos pastorales, institutos de vida consagrada, movimientos, asociaciones, entidades, EBI y mesas vicariales, que emitirán un voto colectivo.
El proceso garantiza que cada persona participe una sola vez, incluso si pertenece a varios colectivos, y contempla el uso de papeletas y sobres específicos para asegurar la confidencialidad.
Hacia la decisión final
Concluida esta segunda fase, el obispo abrirá un tiempo de discernimiento antes de comunicar los nombramientos definitivos. La toma de posesión de los nuevos cargos está prevista para el 1 de septiembre de 2026.







