En Bizkaia, la advocación a San Lorenzo está profundamente arraigada. Diversos municipios celebran estos días sus fiestas patronales en su honor y numerosas parroquias y ermitas del territorio llevan su nombre.
Mañana se celebra la fiesta dedicada al patrono de las personas que trabajan al servicio de las Bibliotecas, Con este motivo, recuperamos una entrevista que pone en valor el servicio silencioso de quienes custodian la memoria escrita de la Iglesia. Al tiempo, se pone en valor el patrimonio bibliográfico de Bizkaia.
Una misión que continúa
Jaime López de Eguilaz recogó el legado de manos de Ander Manterola en abril, convencido de que la esencia del trabajo permanece. Sin embargo, reconoce que evolucionan las herramientas.
«Si algo he aprendido con Ander es que la misión permanece», afirmaba el nuevo director, quien destacaba que la digitalización y la incorporación de la Biblioteca Diocesana al catálogo colectivo de bibliotecas de la Iglesia en España han supuesto un importante avance. Esto facilita el acceso a este patrimonio.
«La presencia digital transforma la manera de trabajar, pero no el fondo de lo que hacemos», explicaba.
Ambos coincidían en que la Biblioteca Diocesana es mucho más que un depósito de libros. «Es un espacio donde se conserva la memoria de la Iglesia en Bizkaia, se acompaña a investigadores y estudiosos y se mantiene vivo un patrimonio que ayuda a comprender la historia, la cultura y la fe de generaciones enteras».

San Lorenzo en Bizkaia
La devoción a San Lorenzo sigue muy presente en el territorio. Además de las parroquias dedicadas al santo en Zaratamo, Astrabudua, Maruri, Ermua y Urigoiti (Orozko), son numerosas las ermitas que llevan su advocación repartidas por Bizkaia. La festividad reúne estos días a numerosas comunidades en celebraciones litúrgicas y fiestas populares. Al mismo tiempo, recuerda la figura del diácono mártir que entregó su vida al servicio de la Iglesia y de las personas más necesitadas.







