La primera cita, convocada por el equipo sinodal diocesano, tendrá lugar hoy a las 18:30 h en el salón de actos de Barria (1.ª planta). Están llamados a participar los facilitadores, los moderadores de equipos, los delegados y los responsables de entidades y organismos diocesanos, así como cualquier persona interesada.
Se ofrecerá una segunda sesión mañana miércoles 30, a las 11:30 h.
Será la segunda reunión de la red de facilitadores desde su constitución y servirá para presentar el trabajo que se propone desarrollar este curso en los distintos niveles y ámbitos de la Iglesia en Bizkaia.
Un camino ya recorrido
El encuentro enlaza con el trabajo realizado el curso pasado. Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, los facilitadores dinamizaron en las Unidades Pastorales una primera sesión de diálogo y profundización sobre el Documento Final del Sínodo de la Sinodalidad, en la que participaron 1.889 personas repartidas en 190 grupos.
A continuación se celebraron tres encuentros vicariales, entre febrero y marzo, y se abrió una consulta a consejos y equipos diocesanos en mayo y junio. El equipo sinodal ha ido recogiendo e incorporando las aportaciones de todas estas experiencias.
Ahora, el proceso entra en una fase distinta: la de convertir la escucha y la reflexión compartida en acciones concretas en las comunidades, equipos y entidades de la Diócesis.
Palabras del obispo en el Goazen
La convocatoria llega pocos días después de Goazen 2026, la jornada diocesana de inicio de curso celebrada en Durango, en la que el obispo, Joseba Segura, dedicó parte de su intervención a la sinodalidad.
El obispo recordó que Bizkaia cuenta con varias décadas de experiencia en este tipo de trabajo y animó a seguir profundizando en una forma de ser Iglesia basada en la escucha y el discernimiento compartido. Pidió, en concreto, extender la llamada «conversación en el Espíritu» a parroquias, unidades pastorales, consejos, Cáritas y catequesis.
Para el obispo, el objetivo no es simplemente reunirse, sino dejar que la escucha transforme las decisiones y la manera de actuar. «Si salimos igual que entramos, hubo reunión, pero no conversación en el Espíritu», advirtió. Y concluyó con una invitación dirigida a toda la comunidad diocesana: «Este curso añado: no hagáis nada solos».
El encuentro de facilitadores quiere, precisamente, ayudar a concretar ese camino compartido y a seguir avanzando en el proceso sinodal en Bizkaia.







