Durante el encuentro tendrá lugar una oración con la que se quiere homenajear a las ospatzaileak. Se reconoce así su entrega y su labor al frente de las celebraciones en ermitas y parroquias de la comarca.
Un camino que comenzó en 1987
El próximo año se cumplirán 40 años desde que, en Arratia, las personas laicas comenzaron a asumir responsabilidades en las llamadas «Celebraciones de la Palabra». Este movimiento fue pionero y nació para mantener vivas las celebraciones en ermitas y parroquias. En este camino, las ospatzaileak fueron avanzando hacia un mayor protagonismo del laicado.
El vicario territorial de Arratia en aquél momento, Roberto Unzueta, explicó en su día el origen de esta práctica: «Una vez finalizada la Asamblea Diocesana consideramos importante impulsar el protagonismo de las personas laicas que participaban de la vida de las comunidades«. Así, los presbíteros comenzaron a compartir responsabilidades. Además, las ospatzaileak asumieron la animación de algunas celebraciones, mientras que la Misa Mayor seguía siendo presidida por un presbítero.
Primeros nombramientos, en 1996
El 30 de marzo de 1996, 13 mujeres laicas de la comarca recibieron, tras un proceso de formación, la responsabilidad de animar en las parroquias los ámbitos de Cáritas, Pastoral Familiar y Liturgia. Fueron pioneras en asumir tareas que hasta entonces correspondían preferentemente a los presbíteros. Por lo tanto, su experiencia se fue extendiendo después a toda la Diócesis.
Hoy son varios los lugares en los que se celebran misas con ausencia de presbítero (ADAP), pero los precedentes se remontan a aquella época.







