Bermeo se prepara para nueve días de recogimiento, historia y devoción. A partir de hoy, 30 de agosto, y hasta el 8 de septiembre, la ermita de Nuestra Señora de Almike —también conocida como Albóniga, en el límite con Busturia— acogerá su tradicional novena. Esta cita congrega cada año a muchos feligreses dispuestos a peregrinar hasta el templo.
La cita no es cualquiera: se trata de la parroquia más antigua de Bizkaia. Fue la primera que fundaron en el territorio Don Lope Díaz de Haro y su esposa Doña Urraca Alfonsa, hace ya casi mil años.
Nueve días de oración
El programa arranca hoy, 30 de agosto, con una eucaristía al mediodía, a las 13:00 h. A partir de mañana, lunes 31, y durante toda la semana —del 1 al 5 de septiembre—, las misas se adelantan a primera hora. Por tanto, serán a las 8:00 de la mañana, para quienes quieran comenzar el día en Almike.
El domingo 6 de septiembre la eucaristía vuelve a celebrarse a mediodía, a las 13:00 h. El lunes 7 se retoma el horario matinal de las 8:00.
La novena culmina el martes 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen, con tres eucaristías a lo largo de la jornada. Estas serán a las 8:00, a las 11:00 y a las 13:00 horas. Así se cierran nueve jornadas de peregrinación al santuario.
Un templo con casi mil años de historia
Detrás de esta cita devocional se esconde una de las páginas más antiguas del cristianismo vizcaíno. Según recoge el Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia, la iglesia de Albóniga fue donada al monasterio de San Millán ya en el año 1093. Sin embargo, el enclave albergaba una pequeña colonia humana desde el siglo X. En el siglo XIV pasó a manos del Monasterio de San Francisco de Bermeo. No obstante, esto no ocurrió sin generar disputas de propiedad con el linaje local de los Urquizu.
El texto de donación describe Albóniga como un auténtico monasterio: un templo con rentas, derechos de diezmos y tierras propias, bajo el dominio particular de los señores de Vizcaya. Su influencia como anteiglesia llegó a extenderse, en el siglo XI, hasta la Atalaya. Además, la historia no siempre fue amable con el templo: en 1565, un voraz incendio lo redujo a cenizas.
El edificio que hoy conocemos, de estilo renacentista, cuenta con una sola nave de seis tramos y cabecera recta. Conserva dos accesos de notable valor artístico: uno a los pies del templo, en falso dintel adovelado con dos medallones, y otro en arco de medio punto con guardapolvo. Tras varias reconstrucciones —la primera documentada en 1647—, la fábrica actual data de 1892-1901. Todo esto fue realizado según los planos del arquitecto Gregorio Arriola.
Entre su mobiliario destaca la talla de una Andra Mari con el Niño en brazos, de estilo gótico. Fue fechada en el siglo XVI y restaurada en dos ocasiones, en 1657 y en 1706.
Una anteiglesia con peso propio
Curiosamente, durante los siglos XV y XVI Bermeo llegó a reivindicar el título de «Cabeza de Bizkaia», ocupando el primer asiento entre las villas del Señorío. Sin embargo, esa pretensión fue rechazada y finalmente impugnada en 1602.
La feligresía de Albóniga/Almike, junto con las de San Juan de Gaztelugatxe y San Pelayo de Bakio, formaba parte históricamente de Bermeo a efectos de representación en las Juntas Generales de Gernika. Hoy siguen integradas en el municipio bermeano. Aunque, cabe destacar que el barrio de San Pelayo, en 1927, pasó junto con Zubiaur a formar parte de Bakio.
Nueve días, nueve citas con la historia y la fe, en uno de los rincones con más solera del cristianismo en Bizkaia.







