A doce metros de profundidad, frente al islote de San Juan de Gaztelugatxe, una imagen de piedra y plomo lleva más de seis décadas resistiendo el envite del Cantábrico. Es la Virgen de Begoña, la Amatxu. Este domingo 13 de septiembre, Bermeo volverá a rendirle homenaje con motivo del 63 aniversario de su entronización submarina. Se trata de uno de los ritos más singulares y menos conocidos de la costa vasca.
Un poco de historia
La historia se remonta al 15 de septiembre de 1963. Aquel día, cerca de 500 embarcaciones formaron una procesión marítima sin precedentes para acompañar a la réplica de la patrona de Bizkaia hasta su nuevo hogar, bajo las aguas. Desde tierra, miles de personas siguieron la ceremonia. Además, el propio obispo José María Cirarda ofició la despedida de la imagen.
La idea partió de un grupo de buceadores del Centro Excursionista de Actividades Subacuáticas de Bizkaia (CEVAS), liderados por su presidente, el italiano Giovanni Marra Basso. La propuesta buscaba honrar a tres socios del club fallecidos en un accidente en el mar. Junto con esto, quería convertirse en un homenaje mayor a los 116 arrantzales que perdieron la vida en la Galerna de 1912, una de las tragedias marineras más dolorosas de la memoria vasca.
Una imagen de más de un metro de altura
Para dar forma a la imagen, CEVAS recurrió al escultor Joaquín Lucarini, responsable también del Sagrado Corazón que corona el colegio homónimo diocesano de Bermeo y de la célebre figura de la casa «el Tigre», en Deusto.
El resultado fue una talla de 1,20 metros de altura que, rellena de plomo, alcanza los 850 kilos de peso. Estaba pensada para resistir las corrientes y permanecer visible a los buceadores incluso en bajamar.

Un monumento marino de referencia mundial
Desde entonces, la Amatxu submarina de Gaztelugatxe comparte una exclusiva y reducida lista de monumentos marinos de referencia mundial. En ella están el Cristo de los Abismos en Génova, o la Virgen de Guadalupe de la bahía de Acapulco. En tierra, un monolito levantado en 1969 por la Diputación Foral de Bizkaia en la antigua carretera Bermeo-Bakio mantiene viva la memoria del acontecimiento. Además, desde 1988 quienes no pueden bucear pueden contemplar una réplica exacta, obra de Leonardo Lucarini, en la iglesia de los Padres Franciscanos de Bermeo.
Jornada de homenaje
La celebración de este 63 aniversario se celebrará en el marco de las fiestas patronales. Está organizada por CEVAS junto al Ayuntamiento de Bermeo, la Diputación Foral de Bizkaia y un amplio tejido de entidades marítimas y medioambientales de la comarca. Se desarrollará con el siguiente horario:
- 11:00 h – Salida de las embarcaciones desde el puerto de Bermeo rumbo a la bahía de San Juan de Gaztelugatxe.
- 12:00 h – Celebración de la palabra junto al monolito conmemorativo de la carretera antigua Bermeo-Bakio.
- 12:30 h – Ofrenda floral a la Virgen, por tierra y por mar de forma simultánea.
Buceadores, cofradías, asociaciones náuticas y vecinos de toda la comarca volverán a darse cita en una jornada. Sesenta y tres años después, sigue uniendo fe, memoria marinera y patrimonio subacuático bajo las aguas de uno de los rincones más icónicos de la costa vasca.








