Tras siete ediciones celebrando un acto central simbólico, la VIII edición dará un paso al frente para que el homenaje «viaje» directamente a los territorios, multiplicando así su impacto y alcance. Al tiempo, la vicaría II y Pastoral Obrera convocan un acto centrado en las mujeres trabajadoras en el ámbito rural, el 5 de marzo, en Balmaseda (cartel).
La idea es pasar de lo simbólico a lo concreto, generando una “onda expansiva de agradecimiento” que llegue a todos los rincones de la diócesis, en lugar de limitarse a un único acto diocesano ( acceso a materiales 8 M )






