Román nació en Basauri, el 16 de mayo de 1941 y fue ordenado presbítero el 12 de septiembre de 1966, en Bermeo. Ese mismo año recibió su primera encomienda pastoral, como ecónomo de Buya y auxiliar de Oyargan, en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, de Arrigorriaga.
Su siguiente destino estuvo en Sestao. Desde 1969, hasta 1986. «Allí se le quiere mucho» destacan quienes le conocieron en esa etapa. En Sestao, fue miembro del equipo presbiteral y coadjutor de la parroquia de San Miguel.
Además, entre 1984 y 1989, fue vicario episcopal de la vicaría I y entre 1989 y 1996, vicario episcopal de las vicarías I y II. De 1991 a 1996, miembro del Consejo Pastoral Diocesano. Tras ese periodo, se tomó un año sabático y, a su regreso, se incorporó al equipo presbiteral de San Vicente Mártir, San José y Nuestra Señora de la Esperanza de Barakaldo. En Barakaldo permaneció hasta su jubilación en 2016.
Durante más de 20 años, entre 2003 y 2024, también fue consiliario del Secretariado de Pastoral Obrera. Fue además, consiliario diocesano de la HOAC y de Acción Católica.
El mundo obrero fue el gran proyecto de su vida y donde invirtió mucho tiempo, esfuerzo e ilusión.
Los últimos años y con la salud bastante delicada, Román vivió en la residencia sacerdotal de San Vicente, en Bilbao.
La historia de Pastoral Obrera en Bizkaia, en vídeo
En 2018, el departamento de Comunicación de la Diócesis elaboró un vídeo con motivo del 1º de mayo, día de San José Obrero, sobre la historia de la Pastoral Obrera en Bizkaia.
Román Bilbao, fue uno de los protagonistas de la cinta, junto a José Luis Longarte, Clara Zabalo, Josu Olaskoaga, Zorione Fundazuri, Juan María Lechosa, Javi Delgado, Maite Valdivieso y José Ángel Ubieta.
Bajo el título de «Pastoral Obrera en Bizkaia, fermento en la masa», el video se hacía eco de momentos claves de dicha Pastoral en nuestra Iglesia local y recogía algunos de los retos que le toca afrontar en nuestro tiempo.
Con Román en nuestro recuerdo, os invitamos a verlo:
Román Bilbao ha sido un hombre de acción y compromiso, que ha dejado muy buenos amigos y amigas que le recuerdan con cariño. Varias de esas personas nos han remitido los testimonios que reproducimos a continuación:
Román, Eskerrik asko!
Recuerdo con emoción, gratitud, temblor y mucha responsabilidad una anécdota de cuando me incorporé al Secretariado de Pastoral Obrera. Alguien me dijo: «Pareces Román, siempre vendiendo el último libro, el último folleto». Me llamó la atención la identificación que hacemos de las personas con su hacer, quizá sin ahondar en lo que hay detrás.
Sí. Román ha sido un gran difusor. Un difusor, como lo entendemos en la HOAC, o como dice Guillermo Rovirosa, «un cartero de Dios», alguien que lleva noticias de Dios, de Jesús, de su proyecto, al mundo obrero, a la Iglesia, a la sociedad… Alguien capaz de entusiasmar a otros con nuevos proyectos, con la mente despierta, con esa capacidad para “hacer calderilla” lo que a veces en la dinámica social, política, económica, eclesial nos resulta complejo.
Un difusor atento a lo que ocurre en el día a día, que reflexiona y lo lee desde el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, aplicándolo a la vida y a la pastoral. Un difusor entusiasta de un proyecto que nos hace más humanos, nos vincula a la realidad, al mundo obrero, tantas veces cuestionado y olvidado, que nos abre a la esperanza y la transformación social desde las claves del Reino.
No podemos olvidar su gran faceta de acompañante, de animador en los muchos grupos por los que ha ido pasando, desde la HOAC, las parroquias y las responsabilidades diocesanas que ha desempeñado… Hoy muchos de nosotros y nosotras somos más protagonistas de nuestras vidas, más responsables con la marcha de nuestro mundo y nuestra Iglesia, gracias a su labor, a su empuje, a su trabajo, a su humanidad y a su fe. Porque sólo se puede transmitir con entusiasmo lo que se vive con hondura, lo que se ha hecho vida. Esa Vida plena de la que ya disfruta. Román ha alcanzado la meta, tras esta última etapa que se ha hecho tan difícil.
Pastoral Obrera, los movimientos apostólicos, la HOAC y la JOC son vida en nuestra diócesis, en gran medida por lo Román ha ido poniendo a lo largo de tantos años. Eskerrik Asko! Román ¡Hasta mañana en el altar!
Maite Valdivieso
Responsable del área de Pastoral Obrera, de la Delegación de Caridad y Justicia
Román es autor de numerosos materiales para la catequesis de comunión y poscomunión, entre otras obras. Entre sus publicaciones, rescatamos esta de 2013:
La incubadora del Patronato de Sestao
Le voy a sustraer a Gaspar Martínez la calificación de “incubadora”, al referirse al Patronato de Sestao y recordar con gratitud a su mejor “pediatra”: Tasio Olabarría. Allí llegamos tres “sietemesinos” en septiembre del 1969: Jaime (Asenjo), Josetxu (Villacorta) y Don Román (Bilbao) (así se nos llamó desde el primer día y para siempre).
Para completar el número, pero no ya como sietemesino, recuerdo con afecto a Iñaki Franco, aunque había dejado de ser ya “sietemesino”.
¿Cómo nos ayudó a crecer la “incubadora”? Creo que fue la risa. Era un lugar donde sonaban diariamente risas: desde las más suaves a las más ruidosas. Las de Tasio las podían reproducir unos violines, las de Iñaki podían interpretar unas trompas, las mías las trompetas y las de Jaime todos los instrumentos de percusión. Román tenía, como improvisado director de aquella improvisada orquesta, la incomparable maestría de provocar la risa con sus comentarios variados y bien acentuados.
Si le damos a este escenario el título de “equipo pastoral”, no lo rechazaré como inexacto, porque todo lo que esté aderezado por la risa espontánea, libre, inteligente y exuberante tiene toda la legitimidad para formar parte del fundamento pastoral. Lo contrario sería una pastoral triste, es decir, fracasada.
El trabajo de dos parroquias, un asilo, dos escuelas y un colegio hacía imposible el aburrimiento y el tiempo se aceleraba a medida que pasaban los días y las semanas. Las tareas se repartían aceptando lo que se ponía sobre la mesa como necesidades prioritarias. Román pudo ejercer su inclinada atención y compromiso con el mundo obrero, pero fue descubriendo, al mismo tiempo, su capacidad para la catequesis infantil. Todos vamos a recordar en estos días su compromiso con el mundo del trabajo, pero no sería justo olvidar lo que ha trabajado para la catequesis infantil. Aquí es donde quiero poner el acento. Con respeto y admiración debo reconocer que su “sencillez ilustrada” le impulsó a escribir sobre los más variados temas en ediciones sencillas y totalmente asequibles. Su comunicación era totalmente correcta, pero cercana, inteligible y necesaria. Ese era el horizonte en el que transitaba con la naturalidad de las personas que han conseguido la sabiduría de la sencillez y han sabido comunicarla.
Cuando llegue el despertar de la memoria herida, tenemos la obligación de apagarla con la alegría y la fe compartidas y armonizadas por la risa.
Josetxu Villacorta
Presbítero diocesano
Compañero, amigo
Se me hace difícil resumir en pocas palabras lo que nos deja Román. Una vida entregada, intensa, en la Iglesia y en el pueblo, compañero, amigo. Desde que llegó a Sestao la vida fue discurriendo entre el Patronato, San Miguel, atentos a lo que ocurría en el pueblo.
En estos años ha habido muchos acontecimientos, mucha vida: movilizaciones, huelgas, cierre de empresas, aumento del paro,.. Sestao se ha ido transformando. Román nos ha acompañado, nos ha animado, nos invitó a la HOAC, hemos estado ahí, hasta hoy. La formación, Aulas Sociales, folletos… siempre atentos a la vida. Gracias Román.
Clara Zabalo
Militante de Pastoral Obrera. Sestao
Parte de nuestra familia
Conocimos a Román, en la parroquia de San Miguel, de Sestao. Él nos animó a ser parte de la comunidad en los grupos de catequesis, de liturgia y de los eskaut.
Amigo fiel que se convirtió en parte de nuestra familia. Con él disfrutamos de estupendos viajes, excursiones al monte y encuentros de amigos. Siempre nos decía que no hay viajes maravillosos, sino viajeros maravillosos. Román Goian bego!
Paco Gorrotxategi y Margari Ugarte
Matrimonio de Sestao, amigos de Román
Todo está cumplido
Gracias, Padre,
por la vida entregada de Román,
cura obrero, militante,
cartero humilde de tu Reino.
Gracias por su fe encarnada,
por su palabra que animó y despertó,
por su empeño en el mundo obrero,
por su servicio a la HOAC, la JOC
y a una Iglesia con olor a pueblo.
Hoy, con Jesús, decimos:
“Todo está cumplido”,
no como final,
sino como vida dada hasta el extremo.
Acógelo en tu Pascua
y danos seguir su huella,
con la fidelidad sencilla
de Rovirosa y Malagón.
Eskerrik asko, Román.
Hasta mañana en el altar.
Amén.
José Luis Iglesias Meilán (Pepelu)
Presbítero diocesano
¡QEPD!







