En la publicación, se recoge en cifras la respuesta de la Iglesia local a situaciones de pobreza y vulnerabilidad. En un contexto en el que la ciudadanía demanda una Iglesia cercana, comprometida y solidaria.
La Iglesia en Bizkaia acompañó a 115.884 personas a través de 286 centros asistenciales durante 2025. Detrás de esta cifra hay personas que afrontan dificultades económicas, buscan empleo, han tenido que dejar su hogar o necesitan apoyo para recuperar oportunidades. También requieren ayuda para construir un futuro mejor.

Durante el pasado año, 9.386 personas fueron atendidas en centros destinados a paliar la pobreza y otras 6.653 recibieron apoyo en recursos de promoción del empleo. A ellas se suman miles de personas migrantes y refugiadas, menores, mujeres en situación de vulnerabilidad. Asimismo, hay personas que afrontan problemas de adicciones, enfermedad o discapacidad.
Esta labor de acogida y acompañamiento conecta con algunas de las principales preocupaciones de la sociedad vizcaína. Según el último estudio de percepción realizado en septiembre de 2025 por Ikerfel para la diócesis de Bilbao, el 51% de la población considera muy o bastante importante la labor de la Iglesia católica en la lucha contra la pobreza y el apoyo a las personas más vulnerables.
Historias que ponen rostro a las cifras
La atención a las personas con problemas de adicciones es una de las expresiones de este compromiso. En 2025, cinco centros atendieron a 1.854 personas. Entre las entidades que desarrollan esta labor se encuentra Gizakia, fundación diocesana que celebra este año su 40 aniversario. Lo hace tras haber acompañado a más de 35.000 personas desde su nacimiento en 1985.

Su lema, Pertsona bat, etorkizun bat (Una persona, un futuro), resume el sentido de un trabajo que va más allá del tratamiento: ayudar a cada persona a recuperar su autonomía y construir un proyecto de vida. Así lo expresa una mujer que pasó por la Comunidad Terapéutica de Gordexola. Allí encontró un lugar desde el que comenzar de nuevo: «Esta Comunidad, que también ha sido durante medio año mi casa, ha culminado siendo lo que ahora concibo como hogar».
Caritas Bizkaia: 70 años tejiendo comunidad
La acción social tiene también uno de sus referentes en Caritas Bizkaia, que celebra su 70 aniversario con la mirada puesta en la construcción de comunidad y la defensa de los derechos humanos. La entidad cuenta actualmente con más de 1.800 personas voluntarias. Además, desarrolla su labor en todo el territorio a través de casi 250 proyectos locales.
Una Iglesia presente en la vida de Bizkaia
La acción social forma parte de una presencia más amplia en la sociedad. Los centros de la red diocesana Elizbarrutiko Ikastetxeak (EBI) cuentan con 13.081 alumnos y alumnas. Mientras tanto, otros centros católicos recogidos en la Memoria escolarizan a miles de estudiantes más.
La vida pastoral se articula en torno a 288 parroquias, con la participación de sacerdotes, religiosas y religiosos, personas laicas con encomienda pastoral y catequistas. A esta presencia cotidiana se suma el compromiso con otras realidades del mundo. Esto ocurre a través de iniciativas de cooperación al desarrollo impulsadas por entidades como Manos Unidas.
La presencia de la Iglesia en el territorio abarca también el ámbito cultural, con una labor de conservación y difusión de la memoria histórica que tiene uno de sus referentes en el Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia. Este archivo celebra su 50 aniversario.
Una labor sostenida por el compromiso compartido
Mantener esta red de atención, educación y acompañamiento requiere un importante esfuerzo económico.
En 2025, los ingresos de la Diócesis de Bilbao alcanzaron los 82,06 millones de euros. Dos de cada tres euros (67 %) proceden de los centros educativos diocesanos y uno de cada diez (10,5 %), de la actividad asistencial y social. El patrimonio aporta el 7,5 %, sobre todo gracias a los inmuebles destinados, en gran parte, al alquiler social. Las aportaciones de los fieles (colectas, suscripciones y donativos) suponen el 7,1 %. Por otra parte, la asignación tributaria, el 5,8 %. Los ingresos extraordinarios completan el 2,2 % restante.
Si se analiza únicamente la actividad pastoral, vinculada a las parroquias, el peso de la comunidad creyente es mucho mayor. La asignación tributaria, los donativos y las colectas aportan más de la mitad de sus ingresos (56 %). Las subvenciones públicas son la segunda fuente, con el 19 %. Les siguen otros ingresos, fundamentalmente alquileres sociales (9 %), la prestación de servicios y ventas (6 %). También figuran los ingresos financieros y los excepcionales (5 % cada uno).
En resumen, tres de cada cuatro euros con los que se sostiene la actividad pastoral proceden de recursos ligados a la propia Iglesia: las aportaciones de sus fieles y su patrimonio. Por tanto, la corresponsabilidad de los bautizados sigue siendo el pilar principal de la vida pastoral de la Diócesis.







