Bizkeliza 5 Portada 5 «La realidad de Ceuta nos ha cambiado la mirada”
31.07.2026
Campo de Trabajo

«La realidad de Ceuta nos ha cambiado la mirada”

13 jóvenes de la diócesis de Bilbao, de los grupos eskaut de Portugalete Andra Mari y Ama Lur, y del grupo de confirmación de San Vicente de Abando, acaban de regresar del Campo de Trabajo de Ceuta, junto a sus monitoras y kargos: Igor, Arrate y Andrea y junto a Anatxu Diaz-Beitia y Belén Rodero, acompañantes de Abando y la Unidad Pastoral (UP) de Portugalete.

«El campo de trabajo en Ceuta, -explica Belén Roderose enmarca en el proyecto de encuentro con Dios en el mundo del sufrimiento que han llevado a cabo a lo largo del curso».

Los y las jóvenes han realizado durante dos meses voluntariado. «Tras un retiro, donde han hecho lectura creyente de la experiencia, han ido dando los pasos para vivir con más intensidad y en grupo la experiencia de inmersión desde los preferidos de Dios».

Campo de Trabajo en Ceuta

Ceuta

Por las mañanas hacían voluntariado en tres iniciativas de la ciudad: En la residencia Nuestra Señora de los Ángeles de los Franciscanos de la Cruz Blanca, acompañando a personas mayores y con discapacidad. En la Escuela de Verano de la Fundación Cruz Blanca para niños y niñas en situación de vulnerabilidad y clases de castellano en el centro San Antonio para migrantes. Por la tarde, realizaban la lectura creyente de la realidad vivida durante la mañana y se acercaban a distintas realidades de Ceuta.

Campo de Trabajo en Ceuta

«El Buen Samaritano ha sido el guía del campo de trabajo. Las acciones que despliega y sus actitudes han marcado el sentido de cada día. El Samaritano cuando pasa al lado de quien está caído, lo ve, siente compasión, se acerca, cura sus heridas, acompaña y busca la colaboración. Jesús nos ha invitado cada día a ver con una mirada nueva, a sentir compasión, a acercarnos… Nos ha dicho a cada uno y a cada una de nosotras ‘Vete y haz tú lo mismo’”.

Campo de Trabajo en Ceuta

A lo largo de los diez días han conocido de primera mano la misión y tarea de los Franciscanos de la Cruz Blanca en Ceuta, la Asociación Luna Blanca, organización social y de ayuda humanitaria que opera desde las instalaciones de la mezquita de Sidi Embarek, que visitamos y conversamos con su responsable; las asociaciones vecinales del barrio del Príncipe.

Campo de Trabajo en Ceuta

La valla

Pero, sin duda, el encuentro que más les ha impresionado -explican a su regreso- ha sido conocer la valla que rodea toda la ciudad. “No entendemos cómo nosotros podemos movernos libremente de un país a otro y otras personas no. Nos toca el corazón ver lo que construimos para impedir el camino hacia un futuro mejor para tantas personas que esperan pasar a este lado».

Campo de Trabajo en Ceuta
Campo de Trabajo en Ceuta

«Ante la valla hemos sentido tristeza, rabia, impotencia, vergüenza, mucho más cuando hemos conocido a algunos jóvenes que han logrado pasar y les hemos escuchado hablar con esperanza del futuro que quieren construir a este lado de la valla. Nos duele saber que en nuestra estancia allí han aparecido en los cadáveres de 2 jóvenes que intentaban migrar. Por eso, junto al mar y a la valla hemos rezado por tantas personas muertas intentando migrar, por sus familias, por nuestros gobernantes para que luchen por leyes que permitan a las personas vivir y migrar con dignidad».

Campo de Trabajo en Ceuta

Ahora toca reposar y compartir la experiencia para que no sea una experiencia más y puedan seguir dando pasos en sus realidades para comprometerse a hacer de nuestros pueblos lugares más habitables y acogedores para todos y todas. «Ceuta nos ha cambiado la mirada, y nos invita a seguir los pasos del samaritano, y a dar respuesta a las palabras de Jesús ‘Vete y haz tu lo mismo'».

El grupo que ha participado en la experiencia en Ceuta.