Tras la acogida, el encuentro de Portugalete comenzó con cuatro talleres para todas las edades. Con la Eucaristía y la mesa compartida se completó el programa de la jornada.
Talleres
En el taller de adultos «Ante un mundo roto, sembrar fraternidad», dieron cuenta de las realidades humanas cercanas fracturadas: inmigrantes, pobres, ancianos… «nos hemos hecho conscientes de que son los favoritos de Dios. Y ante la pregunta impotente: ¿Por qué Dios no hace nada? Le hemos escuchado diciéndonos: ‘Te he hecho a ti’. Y desde ahí hemos pensando cómo el Espíritu nos anima hoy a sembrar fraternidad juntos como individuos y como Comunidad Cristiana de Portugalete. Celebrar el Día del Inmigrante, crear un banco de recursos o del tiempo, educar desde pequeños esta sensibilidad, abrirnos a los demás desde una sencilla sonrisa y saludo acogiendo sin prejuicios».
En el taller de la chavalerÍa, estuvo dinamizado por monitorado de Ama Lur, Andra Mari y Belatzak eskaut Taldea. A través de juegos cooperativos,tomaron conciencia de las actitudes que no contribuyen a la llamada de Jesús a trabajar juntos y a construir fraternidad.
En la celebración les acompañaron la barca y los remos con los que este curso se ha querido significar el esfuerzo por remar todos y todas juntas, a una. ¡BATERA!
El taller de cantos y de oración dinamizaron la Eucaristia.
En la Eucaristía expresaron lo que en nuestro mundo genera miedos, «como a los discipulos, y hemos acogido al Espiritu que nos invita a vivir en paz y anunciar que es posible un mundo como Dios quiere». Dieron gracias a Dios por las religiosas del Sagrado Corazon, que despues de tantos años insertos en la comunidad de Portugalete en junio se trasladan a la comunidad de Getxo, por los niños y niñas que harán la Primera Comunión, a quienes se les entregó la cruz y por «los trebeak y Argizari de Ama Lur y Andra Mari», que este año han tenido la experiencia de encuentro con Dios en el mundo del sufrimiento y en julio realizaran un campo de trabajo en Ceuta.






