El vicario territorial Sergio Buiza fue el encargado de abrir el encuentro con un sentido recuerdo a Xabi, uno de los cinco estudiantes fallecidos al romperse la pasarela de El Bocal, en Santander. El alcalde de Balmaseda, Alfonso San Vicente, que llegó al acto tras visitar a la familia del joven en el tanatorio, quiso sumarse a la convocatoria organizada desde la Iglesia para rendir un homenaje a las mujeres de Enkarterri.
Klaret antzokian, Balmasedan ekitaldia #8m
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En el inicio del acto previo al 8m se recuerda a Xabi, el joven de Balmaseda fallecido en el fatal accidente de #Santander pic.twitter.com/JWuLti9T8n
Recuerdo a las mujeres que sufren violencia
El obispo Joseba Segura tomó la palabra agradeciendo la invitación y poniendo en valor el papel de las mujeres en la comarca. Se dirigió a ellas comenzando en euskera: «Ingurune honetan emakumeak lorratz bizia itxi dozue. Fabriketatik zerbitzuetara, baserri lanetatik zainketetara, zalantza uneetatik berasmatzera. Emakumeok zarie zalantza barik, alkarte honeetako euskarri sendoak» (En este entorno las mujeres habéis dejado huella viva. De las fábricas a los servicios, de los trabajos del caserío a los cuidados, de los momentos de duda a la reinvención. Las mujeres sois, sin duda, los soportes sólidos de esta comunidad).
El obispo también recordó a las mujeres que sufren la violencia y la guerra en otros lugares del mundo. Muy especialmente a aquellas que son víctimas de feminicidios, en referencia explícita a la iniciativa ‘Lunes sin sol’ que cada semana visibiliza en la comarca a las mujeres asesinadas.
“Hoy venimos a escucharos. Al tiempo, queremos celebrar y recordar a otras mujeres del mundo, donde ni siquiera pueden reunirse como hoy lo hacemos aquí.
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En lugares de conflictos donde las guerras tienen rostro de mujer y de niñas”. El obispo de Bilbao en el acto #8m en Balmaseda pic.twitter.com/FOwA5BP19R
Cuatro voces
La mesa redonda, conducida por Elena Unzueta, directora de Caritas Bizkaia y residente en la zona, reunió los testimonios de cuatro mujeres de la comarca que compartieron sus trayectorias vitales.
Marisol, de Gordexola, voluntaria de Cáritas y activa en la parroquia, relató décadas de entrega silenciosa, «porque era lo que tocaba«, dijo. Ana, psicóloga de Sopuerta, habló de su implicación en la vida comunitaria y social desde el convencimiento de que la vida en el entorno rural aporta gran riqueza personal. Aurelia, vecina de Zalla y militante de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), responsable de liturgia en su parroquia, puso el acento en la necesidad de transformación de la sociedad y la Iglesia. Teresa, de origen mexicano, que compagina su trabajo temporal en la Diputación con la labor de catequista, aportó la mirada de quien ha conocido distintas realidades.
Margoa parte hartu daben emakumeentzat. Natxo Etxebarria margolariak egindakoa.
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Las mujeres de Enkarterri que han ofrecido su testimonio reciben las láminas pintadas por el pintor y diácono Natxo Etxebarria pic.twitter.com/4lb796zzex
Al cierre del diálogo, Unzueta lanzó la pregunta más comprometida: ¿Qué pedís a la Iglesia y a la sociedad? Las respuestas fueron coincidentes en lo fundamental. «Pedimos a la Iglesia que no sea tan jerárquica y que las mujeres no seamos de segunda, sino que estemos también donde se deciden las cosas», reclamaron. A la sociedad le exigieron «que dé los pasos necesarios para que la igualdad sea verdadera a todos los niveles».
Un coro que hizo cantar y reflexionar
La actuación del coro de mujeres de Karrantza, Abesti Lagunak, inyectó aire fresco y complicidad en la tarde. Con un repertorio elegido con intención, las cantantes se llevaron al público al bolsillo desde el primer momento. Interpretaron canciones que hoy pueden sonar trasnochadas. Por ejemplo, aquella famosa de los payasos de la tele en la que la niña, después de planchar, lavar, coser y estudiar la lección, el domingo podía rezar. También recordaron, entre sonrisas y alguna mueca de incredulidad, algunas de las pautas que debían seguir las mujeres para tener contentos a los esposos.
«Otros tiempos», comentaban «que aun hoy vienen a la actualidad cuando hay feminicidios». De ahí que el coro sea el impulsor de la iniciativa ‘Lunes sin sol’, que el obispo mencionó en su discurso como ejemplo de compromiso sostenido.
“!Que no me levanten la mano ni la voz!” Coral Abesti Lagunak. Karrantza. pic.twitter.com/lZTzOtE0Ii
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Un minuto de silencio por la igualdad
Al término del acto, el obispo Joseba Segura, el vicario general y muchas de las personas que participaron en el encuentro salieron a la plaza del Klaret Antzokia. La lluvia, que cayó durante la tarde, no impidió el gesto simbólico. Bajo los paraguas, los asistentes desplegaron una pancarta y guardaron un minuto de silencio por todas las mujeres y niñas víctimas de la violencia, pidiendo por la igualdad.
Minutu bateko isilunea Balmasedan. Emakumeak gogoan eta bardintasunaren alde.
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Un mimutu de silencio #8m Lorratz biziak-Huellas en comunidad. https://t.co/AcYvuaJ0TX pic.twitter.com/GcyfkJ2DOH
El acto concluyó con la sensación de que, efectivamente, aquellas hogueras y toques de adarrak que durante siglos convocaban desde el Kolitza a Juntas Generales habían encontrado un eco contemporáneo. Como recordó el obispo en su intervención: «Esta llamada que hoy resuena —sin adarrak, pero con la misma intención— nos convoque a seguir caminando batera» (juntos).






