Entre el público había personas voluntarias, socias y donantes, personas acompañadas por la entidad, equipos profesionales, representantes de las instituciones y de entidades sociales, y miembros de la Iglesia de Bizkaia. Las actuaciones arrancaron los aplausos de un público entregado durante el evento.
Antes del acto, el obispo de Bilbao, Joseba Segura, atendió a los medios de comunicación. Entre otras cuestiones, se refirió, entre otras cuestiones, a la migración: “Caritas tiene el mismo sentido y el mismo corazón de la Iglesia. Efectivamente, la migración tiene que ser regulada, con condiciones, pero no podemos decir que ninguno de los problemas sociales que tenemos sea consecuencia de los migrantes. Más bien al contrario, los migrantes están contribuyendo a que esta sociedad funcione y, sobre todo, de cara al futuro, les guste a unos o no les guste, van a ser cada vez más protagonistas en la sociedad vasca y en la española”, sentenció.
Una fiesta con danzas, bertsos y música
Javier Onaindia, director de las emisoras diocesanas (Radio Popular y Bizkaia Irratia), presentó el acto. La celebración se abrió con unas danzas dedicadas al público con la actuación de Banbolin Txistu Elkartea y Edurre Dantza Taldea, de Basauri. Posteriormente, subieron al escenario la orquesta Etorkizuna Musikatan (Norai) y la artista Lova Lois. Uno de los momentos más emotivos llegó con los bertsos, entonados por el presentador, que recordaron a quienes formaron parte de Caritas y ya no están.

La directora de Caritas Bizkaia, Elena Unzueta, quiso que el aniversario sirviera sobre todo para agradecer: “Gracias a todas las personas que, a lo largo de estas décadas, han decidido no pasar de largo ante el sufrimiento y las dificultades de otras personas. Esta historia no se entiende sin el compromiso de quienes han acompañado, escuchado, cuidado y trabajado por una sociedad más justa”.

También intervinieron el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, y la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, quienes pusieron en valor la labor que realiza la entidad y su contribución a la mejora de la sociedad vizcaína.
En busca de la llave del corazón
El momento central de la tarde fue una performance sobre la historia de Caritas Bizkaia, dirigida por Olatz Hilario y Guillermo Sabas. En ella se representaron algunos de los proyectos que la entidad tiene en todas las vicarías de la diócesis. Sus protagonistas buscaban una llave: la que abre la puerta del corazón. Al final se descubría que esa llave era el logotipo de Caritas Bizkaia. A la salida del acto se repartieron algunas llaves con diversas frases escritas por personas trabajadoras y usuarias de los proyectos.

Trabajo en red
El obispo cerró el acto agradeciendo siete décadas de trabajo en red y utilizó el símil de las rederas de nuestros puertos que saben la importancia de “coser bien cada nudo”. «Pero esa red tiene agujeros – añadió- y por esos agujeros se cae gente cada día. El que pierde el trabajo a los cincuenta, la madre que llega con dos niños, una pequeña maleta, el viejito que ya parece que no importa a nadie porque su familia ya no le tiene en cuenta, el chaval que duerme en un portal en noviembre. Desde 1956, Cáritas lleva sentada en ese muelle y anda remendando».

Así es también el trabajo de Cáritas y de otras realidades sociales, explicó: “una red tejida nudo a nudo”. Y subrayó que esa red solo funciona si también las instituciones hacen su parte: «Nosotros somos uno más entre muchos. Algunos de nuestros nudos son visibles y otros menos visibles. Están los que donan mes tras mes sin que nadie lo sepa, sin preguntar en qué agujero acabará el hilo. Está, desde luego, la ayuda de la Diputación, del Ayuntamiento«, señaló agradeciendo en particular a Aburto y a Etxanobe.
Sarearen konpoketa ez da inoiz amaitzen. Datozen urteetan zulo barriak agertuko dira, gaur ondino izenik ez dabenak. Bakardade barriak, pantaila baten aurrean galduta dagozanak… Ez dakigu nortzuk izango diran. Badakigu zelan hartu. Euren izena aintzat hartuta, mahai baten inguruan, prisarik barik.
Una sociedad a dos velocidades
Caritas Bizkaia aprovechó el aniversario para alertar de que la pobreza y la exclusión siguen presentes en Bizkaia y en muchos casos pasan de padres a hijos. Además, tener un empleo ya no garantiza salir de la pobreza. La vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de exclusión. En este ámbito, la Iglesia en Bizkaia dispone de más de 200 viviendas de alquiler social. “Vivimos en una sociedad de dos velocidades. Esta realidad nos obliga a seguir trabajando, pero también a cuestionar qué modelo de sociedad estamos construyendo”, afirmó Unzueta.

Como se recoge en su memoria de 2025, Caritas Bizkaia atendió el año pasado a casi 12.000 personas a través de 248 proyectos. Su trabajo abarca la acogida, el empleo y la economía solidaria, la atención a personas sin hogar, el acompañamiento a familias, infancia y personas mayores, y el apoyo jurídico y psicológico. Lo hace posible el compromiso de 1.805 personas voluntarias y 149 profesionales. Solo en 2025 se sumaron 225 nuevas personas al voluntariado.







