Caritas Bizkaia destinó más de 12.300 € a ayudas económicas directas para facilitar la obtención de la documentación necesaria para la regularización. Toda esta ayuda se desplegó en 38 proyectos de la entidad desplegados por todo el territorio histórico. “Desde Caritas Bizkaia destacamos el esfuerzo realizado tanto por las personas migrantes como por los equipos de personas voluntarias y profesionales. La regularización extraordinaria no solo ha supuesto tramitar expedientes, sino ofrecer seguridad, acompañamiento y esperanza a personas que llevaban años viviendo en una situación de incertidumbre administrativa”, destaca Iñigo Cortazar, trabajador social de la entidad.
Comienza una nueva fase
Una vez finalizado el plazo legal otorgado para presentar expedientes, ahora se abre una nueva fase. En esta nueva etapa, Cáritas Bizkaia se suma a la petición realizada al Gobierno por el conjunto de Cáritas Confederal del Estado. Esta petición reclama una respuesta ágil a todas las solicitudes actualmente en trámite. Además, se pide que la administración notifique cuanto antes a las personas migrantes la autorización provisional de residencia y trabajo,. También se solicita que admita cualquier medio de prueba válido para acreditar el lugar de residencia. Así, no sería necesario aportar un certificado de empadronamiento en el momento de solicitar la Tarjeta de Identidad de Extranjero.

Principales obstáculos
Durante ese proceso de acompañamiento a las personas, Caritas Bizkaia, al igual que el resto de Cáritas Confederal, ha detectado una serie de dificultades que obstaculizan el acceso a derechos a las personas migrantes mientras se resuelven sus expedientes. Entre ellos, destaca la concesión de la “autorización provisional de residencia y trabajo”. Cáritas considera que esta figura «pese a ser muy necesaria«, corre el riesgo de ser poco efectiva. Estas autorizaciones son provisionales y están tardando un tiempo excesivo en ser tramitadas y notificadas a las personas.
Reticencias de las personas empleadoras
Cáritas también detecta reticencias por parte de las personas empleadoras para contratar a personas que cuentan con una autorización provisional para trabajar fruto del desconocimiento de esta figura, su plazo de vigencia o validez. La entidad reivindica que estas autorizaciones son plenamente válidas para el alta en la seguridad social – aunque sean de carácter transitoria – y serán automáticamente convalidables por una autorización definitiva. Así será, una vez la persona tenga una autorización definitiva.

Caritas Bizkaia sigue acompañando
A su vez, para los casos en los que una persona extranjera reciba una resolución definitiva de carácter denegatorio, es obligación de esta persona notificar a su empleador la finalización de su autorización para trabajar. “Una vez finalizada la fase de registro de las solicitudes, en Caritas Bizkaia seguiremos acompañando a las personas migrantes durante la tramitación de sus expedientes, para garantizar el reconocimiento efectivo de su derecho a residir y trabajar, señala Susana Cuesta, coordinadora del servicio jurídico de la entidad y miembro del grupo jurídico de la Confederación de Cáritas a nivel estatal.







