El monasterio de Santa Clara de Gernika, abrió ayer excepcionalmente sus puertas para dar a conocer el órgano construido en 1910 por Aquilino Amezua. Hoy, las personas que se han inscrito a las dos visitas guiadas organizadas con motivo de la exposición `Urdaibaiko Soinuak´ en el Museo Euskal Herria, tendrán de nuevo la oportunidad de escuchar sus notas.

Las visitas guiadas, celebradas a las 10:00 horas en euskera y a las 12:00 horas en castellano, y que se volverán a repetir hoy, despertaron mucho interés entre el público. Además, en las mismas se tuvo la oportunidad de conocer la exposición Silbidos de Urdaibai. Igualmente, presentaron el ingente trabajo realizado por el organero natural de Gautegiz-Arteaga, Lope Alberdi.
Un monasterio en el que se grabó `Los domingos´
La jornada tuvo un momento especialmente singular: el monasterio de las clarisas de Gernika, comunidad que dejó la villa foral en 2023, abrió sus puertas en exclusiva. Así, los asistentes pudieron conocer de cerca su órgano, obra de Aquilino Amezua.
El interior del monasterio ya había trascendido más allá de sus muros: en su interior se grabaron muchas de las imágenes de la película Los Domingos. Además, el propio órgano ha sonado también en el ciclo Urdaibaiko Organoak.

Más de cuatro siglos de historia de clausura
En algunos documentos del s. XV recogen la denominación de la Casa como Beaterio y en el XVI, lo habitó una comunidad de religiosas Terciarias Regulares o Isabelinas.
En 1619 el antiguo Beaterio de Nuestra Señora de la Piedad de la anteiglesia de San Pedro de Luno, comenzó a ser conocido con el nombre de Santa Clara. Por tanto, hace más de 400 años, la comunidad aceptó el paso a la Orden de clarisas.
Es escasa la documentación que se conserva, ya que el bombardeo y las bombas incendiarias de la Legión Cóndor destruyeron la mayor parte de los archivos del convento.
Sin embargo, se pudieron salvar algunas páginas de los tomos donde “aparecen registradas algunas entráticas (Eliz-sartzea) y profesiones de religiosas de Santa Clara y en ellas consta la lista de la comunidad que las recibe”.
La etapa clarisa del monasterio comenzó con la Madre María de Arteaga, Abadesa traída de Santa Clara de Medina de Pomar para iniciar a las todavía isabelinas de Gernika en la vida de la nueva Orden.
La comunidad de clausura se marchó a principios de 2023, y fue en 2024 cuando el Gobierno Vasco adquirió a las clarisas el inmueble. Así, tras su venta, se destina a espacios de memoria histórica.

El reto de la conservación
Durante la visita guiada en euskera, dirigida por Mikel Ansola, miembro de la comisión de organería de la diócesis de BIlbao, se ofrecieron algunas pistas sobre la problemática que enfrenta la conservación de estos instrumentos. En especial, subrayaron el elevado coste de las restauraciones, que exigen un trabajo minucioso y profundamente artesanal.
Entre los asistentes a la visita se encontraba el padre José Ángel Egiguren, franciscano del convento de Bermeo, que participó como uno más del grupo. Además, su comunidad conserva uno de los órganos de Lope Alberdi, actualmente en pleno proceso de restauración de la mano del prestigioso organero de Otxandio Sergio del Campo. Tras dos años de arduo trabajo, este instrumento podrá escucharse próximamente en todo su esplendor.

Mesa redonda: presente y futuro
Por la tarde, a las 18:00 horas, tuvo lugar la mesa redonda «Órganos de Bizkaia, retos de conservación y futuro». El encuentro permitió profundizar en la situación del patrimonio organístico del territorio y en los desafíos que plantea su conservación. Así, abordaron el tema de unos instrumentos que forman parte de la historia musical, cultural y religiosa de numerosos municipios de Bizkaia.
El legado de Lope Alberdi
La jornada estuvo vinculada a la exposición Silbidos de Urdaibai, que recupera la figura del organero Lope Alberdi (1868-1948). Nacido en Gautegiz Arteaga y establecido posteriormente en Barcelona, Alberdi dejó una importante huella en el paisaje sonoro de Busturialdea-Urdaibai.







