11-04-2026 Sábado, I semana - pascua
11.04.2026
Jaime López de Eguilaz sucede a Ander Manterola

Relevo en la Biblioteca Diocesana de Bilbao: dos miradas una misión

La Biblioteca Diocesana de Bilbao afronta una nueva etapa de relevo y continuidad que se recoge en una entrevista publicada en el último número de Alkarren Barri, la revista diocesana mensual. En ella conversan Jaime López de Eguilaz, nuevo director de la biblioteca, y Ander Manterola, quien tras más de cinco décadas al servicio de esta institución cede el testigo reafirmando su misión de custodiar, conservar y difundir el patrimonio bibliográfico de la Iglesia en Bizkaia.

La trayectoria de la Biblioteca Diocesana está profundamente unida a la propia historia del seminario y de la diócesis. Ander Manterola conoce bien ese recorrido y recuerda cómo el fondo fue creciendo de manera casi orgánica. “No fue una colección creada con un objetivo concreto; los libros fueron llegando y se fueron ordenando poco a poco”. Donaciones procedentes de parroquias, seminarios y colecciones particulares han ido configurando un fondo singular. Se conservan volúmenes de los siglos XVII y XVIII llegados desde lugares como Elorrio u Ondarroa, entre otros.

Una biblioteca es un tesoro porque guarda la memoria

Ander manterola

Para Manterola, el valor de una biblioteca va mucho más allá de la acumulación de libros: Una biblioteca es un tesoro porque guarda la memoria. En los libros se refleja lo que se estudiaba, lo que se leía y cuál era el pensamiento de cada época. Especial relevancia tiene el llamado Fondo Antiguo, que reúne cerca de 12.000 volúmenes. Incluyen trece incunables, que —subraya— “no están para vender, sino para la consulta, porque ahí está la memoria de la Iglesia.

Ander Manterola
Ander Manterola

Ese legado es el que recoge ahora Jaime López de Eguilaz, con la convicción de que «si algo he aprendido con Ander es que la misión permanece”. Para el nuevo director, la Biblioteca Diocesana mantiene intacto su fin esencial: “recoger, conservar y difundir nuestro patrimonio bibliográfico”, aunque cambien las herramientas y los modos de trabajo.

La presencia digital transforma la manera de trabajar, pero no el fondo de lo que hacemos
Jaime López de Eguilaz

López de Eguilaz destaca que la identidad de una biblioteca patrimonial de Iglesia sigue siendo la misma, incluso en un contexto marcado por la digitalización. “La presencia digital, los nuevos servicios o los catálogos compartidos transforman la manera de trabajar, pero no el fondo de lo que hacemos. La informatización y la incorporación al catálogo colectivo de bibliotecas de la Iglesia en España —con más de cinco millones de registros— han supuesto un salto cualitativo decisivo.

Jaime López de Eguilaz
Jaime López de Eguilaz

Un lugar donde se conserva la identidad y la fe

Ambos coinciden en subrayar que la Biblioteca Diocesana es un lugar donde se conserva vida, identidad y fe. Nuestros fondos no son solo conocimiento: son identidad, reflejan lo que generaciones anteriores pensaron, rezaron, compartieron y vivieron, afirma López de Eguilaz. Una tarea silenciosa, pero profundamente evangelizadora, que se realiza desde la acogida, el rigor y el servicio a investigadores y personas que, en muchos casos, encuentran en la biblioteca su único contacto con la Iglesia.

El relevo se vive, además, con serenidad y confianza. Ander Manterola expresa su satisfacción por la continuidad:Siento alegría porque hay seguimiento. Jaime conoce bien este mundo y está dando un buen relevo a la biblioteca”. Por su parte, el nuevo director mira al futuro señalando algunos retos inmediatos, como seguir profundizando en la colaboración, catalogar fondos especiales o impulsar nuevos proyectos, entre ellos la catalogación de una amplia colección de vinilos de temática religiosa.

La Biblioteca Diocesana de Bilbao se confirma así como una institución discreta, pero viva, que sigue haciendo camino desde la memoria, el patrimonio y la fe compartida.

Jaime López de Eguilaz y Ander Manterola conversando para la revista Alkarren Barri