Bizkeliza 5 Portada 5 Ha fallecido el presbítero Zacarías Güenaga “Zaca”: Acogida, amabilidad y sonrisa
20.07.2026

Ha fallecido el presbítero Zacarías Güenaga “Zaca”: Acogida, amabilidad y sonrisa

El pasado viernes, 17 de julio, falleció en Bilbao el presbítero diocesano Zacarías Güenaga Belaustegi, a los 94 años de edad y 69 años de vida sacerdotal. Su funeral tendrá lugar esta tarde, en la parroquia de Ondarroa, a las 19:00, presidido por el obispo Joseba Segura.

Zacarías Güenaga nació en Ondarroa, el 2 de enero de 1932 y fue ordenado presbítero el 30 de junio de 1957, en la parroquia de Ondarroa. En 1957, tras su ordenación, su primer destino fue como coadjutor-organista de Santa María de Lemoa. Allí permaneció 10 años, antes de ser nombrado coadjutor de Elantxobe, en enero de 1967. Ese mismo año, en diciembre, partió a misiones. Fue misionero en Los Ríos (Ecuador) y Angola, durante 9 años.

A su regreso, en 1976, hasta 1983 estuvo en la parroquia de María Madre de la Iglesia de Bilbao. Posteriormente fue destinado a Markina-Xemein (como ecónomo en Amalloa y encargado de Urberuaga).

En 1983 le trasladaron a la parroquia de San Pedro Apóstol de Berriatua donde permaneció más de 20 años, hasta 2008, año en que ya jubilado pasó a colaborar en la parroquia de Ondarroa.

Los últimos años de su vida, Zacarías vivió en la residencia de La Misericordia de Bilbao.

Hombre acogedor

 Su compañero presbítero José Luis Iza, conoció a Zacarías Guenaga al sucederle como párroco de Berriatua y Larruskain (Markina), donde había ejercido su ministerio durante muchos años:

Zakarias fue un hombre fundamentalmente buena persona. Era cariñoso con la gente y se interesaba mucho por el entorno y la historia de las personas con quienes trataba. Tenía gran conocimiento del pueblo, de su gentes, de los barrios y caseríos. Era un sacerdote que dejaba hacer, acogía con interés las diversas iniciativas que surgían de la feligresía».

«Muy acogedor con todos, a nadie negaba la celebración de distintos sacramentos en sus parroquias aunque provinieran de pueblos cercanos».

Músico

«Como músico que era y, llevado por su interés en la renovación litúrgica, estableció un repertorio particular y original para las celebraciones, apoyándose en un coro numeroso de gente, tanto para las celebraciones dominicales como para los funerales. Llevado por esta misma afición musical, en muchos funerales cantaba “bertsos” que hacían referencia a la persona difunta».

«Ha sido un sacerdote muy querido por sus comunidades y, por eso mismo, lo visitaban en grupo de vez en cuando en su residencia de la Misericordia, para llevarlo a comer a algún restaurante y pasar todo el día con ellos».

Desde Misiones

Zaca inició su vocación a la misión en el año 1967, pero no en Angola, sino en Ecuador.  Más tarde partió a la misión de Angola, comenzando por Quilengues en el Sur y más tarde en el equipo del Norte, en Malanje, para pasar de nuevo al equipo del Sur, en sus últimos años en Angola.

Sin embargo, la mayoría de los misioneros y misioneras que han pasado por Angola le recuerdan colaborando en una parroquia de Nova Lisboa y acogiendo a todos en sus idas y venidas desde Angola hasta Euskadi

Destacan su acogida, su amabilidad y su sonrisa en la tarea de acompañar a los nuevos misioneros en el paso previo al continente africano.

«Venid a mí todos los que estáis cansados ​​y agobiados,

y yo os haré descansar».

«Zatozte niregana, nekatu eta zamatu guztiok,

eta neuk emango dizuet atseden». 

(Mt 11, 28) 

Goian bego! ¡Descanse en paz!