Durante la visita-homenaje, el grupo compartió una oración de agradecimiento por su vida, dando gracias a Dios por su testimonio, su entrega a los demás y la huella que dejó en tantas personas.
“Misionero, acompañante de comunidades y defensor de la justicia, Josetxu sigue recordándonos que el escultismo es servicio, compromiso y caminar siempre junto a quienes más lo necesitan.
Como signo de agradecimiento y de unión entre su legado y las nuevas generaciones de eskauts, se depositó un pañuelo de Gaizkinak sobre su tumba, renovando el compromiso de seguir viviendo los valores que él transmitió: el servicio, la fraternidad y la entrega a los demás. Eskerrik asko, Josetxu. Beti Prest”.
Josetxu Canibe nació en Retes de Llanteno, Alava, fue ordenado presbítero en 1959 en Vitoria, diócesis en la que siempre estuvo incardinado. En 1963 partió como misionero a Ecuador y posteriormente a Venezuela 1969. A su vuelta, en 1971, se incorporó a la diócesis de Bilbao donde desarrolló su tarea pastoral hasta el fin de sus días, manteniendo siempre firme su compromiso misionero. Falleció en Bilbao en diciembre de 2022.






