La iniciativa nace como respuesta al llamamiento del papa León XIV en la vigilia de oración por la paz del pasado 11 de abril. En esa ocasión, el Pontífice alertó frente al riesgo de la indiferencia y la resignación ante el mal, el odio y la guerra. Además, el papa convocó a la Iglesia entera a ser «un gran pueblo al servicio de la reconciliación y de la paz».
Una propuesta hacia dentro
Durante los domingos de Pascua, y ayer, en la Ascensión, se ha invitado a las comunidades a acompañar este gesto por la paz con la oración del papa.
Señor Jesús, tú venciste a la muerte sin armas ni violencia: disolviste su poder con la fuerza de la paz. Concédenos tu paz, como a las mujeres asombradas en la mañana de Pascua, como a los discípulos escondidos y asustados
de la oración por la paz . Papa León XIV
La propuesta pretende dar hondura y sentido al signo de la Paz. Se trata de reconocer en la persona que tenemos al lado a una hermana o hermano que Cristo nos regala para trabajar juntos.
«En un tiempo marcado por la lógica belicista, este gesto litúrgico puede convertirse en un signo revelador y profético», señalan desde la comisión.
En la calle: una pancarta comunitaria
La segunda propuesta, de cara al exterior, invita a las comunidades a construir de forma colectiva una pancarta con el lema:
«Por una paz desarmada y desarmante. Gerrarik ez»
La pancarta —que puede elaborarse entre distintos miembros de la comunidad como expresión del trabajo comunitario por la paz durante el tiempo de Pascua— se desplegará en silencio durante cinco minutos al final de la celebración de Pentecostés. Después, será colocada en un lugar visible.
La Comisión Diocesana de Paz y Reconciliación anima a todas las parroquias y comunidades a sumarse a esta iniciativa el próximo domingo 24 de mayo.







