Las interioridades realizadas en lugares como la Chiesa Nuova, San Damián, Santa Clara, Rivotorto, Eremo delle Carceri, la Porciúncula y San Francisco, han ofrecido al grupo la posibilidad de profundizar en las vivencias humana y de fe, complementado con oraciones, dinámicas de grupo, oración con el cuerpo (danza mística), testimonios personales en momentos lúdicos….

La valoración por parte de los participantes ha sido muy positiva.
Jon Ander, monitor del grupo, comenta al regreso que «Siguiendo a San Francisco, Asís ha sido un viaje a la búsqueda de sentido interior y al compromiso por la fraternidad universal». Por su parte, la también monitora Leire, destaca lo que la experiencia ha ayudado en «el crecimiento espiritual y como ayuda para cohesionar el grupo».



