La iglesia de San Antón, alma y emblema de Bilbao, entra a formar parte de la mayor red de experiencias inmersivas de España.

Este lunes, se presentó en el Archivo Histórico Nacional de Madrid el proyecto Expedición 4.0 al Medievo. Es una iniciativa cultural y turística que conecta 13 enclaves patrimoniales de siete comunidades autónomas. Así, busca descubrir cómo se formó la sociedad medieval en el Estado.
El acto, contó con la participación del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y reunió a representantes institucionales, académicos y religiosos de varias diócesis. La de Bilbao estuvo representada por el vicario general, Kerman López; el responsable de bienes culturales de la diócesis, Gaspar Martínez; la directora del Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia, Anabella Barroso; e Iñaki Ruiz de Balugera, de Butzlan.
San Antón se renueva en julio
A partir de julio, la visita a San Antón se transformará con la incorporación de nuevas tecnologías audiovisuales e inmersivas. Además, se añadirán contenidos accesibles desde dispositivos móviles o tablets, iluminación artística y una ambientación sonora que recreará el pulso de la ciudad medieval. La gran novedad será la apertura para visitas del coro de la iglesia.
La experiencia propondrá un recorrido libre por el enclave para descubrir, a través de luz, sonido y narrativa, cómo este lugar dio forma a Bilbao. Así se podrá conocer cómo se organizaron sus calles, sus mercados y sus espacios de convivencia en torno a la ría. También, se mostrará el primer puente que articuló la villa medieval.
El origen de Bilbao desde los documentos
San Antón ocupa un lugar estratégico en el nacimiento de Bilbao. No fue solo un templo: fue escenario de encuentro, espacio de reunión y referencia simbólica para toda la comunidad. En sus alrededores se articulaban decisiones clave y se reforzaban los vínculos colectivos. Fe, poder y convivencia convergían en un mismo punto.
El Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia, cuya directora Anabella Barroso participó en el acto de presentación, ha sido fundamental para sustentar el relato de la visita.
Entre los documentos que conserva el Archivo, destaca el Libro de registros originales de fuesas o encajonado de sepulturas de la parroquia de San Antonio Abad de Bilbao. Es un espectacular manuscrito en pergamino donde se recogen los nombres de todas las personas enterradas en la parroquia desde 1503 hasta 1666.
Este documento, que hoy forma parte de la Exposición permanente del Centro Icaro, ilustra hasta qué punto la iglesia marcaba el ritmo vital de la sociedad medieval. En efecto, la legislación eclesiástica regulaba el modo, lugar y tipo de entierro, los funerales que se celebraban y los estipendios debidos a los sacerdotes. Los vecinos de Bilbao eran inhumados dentro del propio templo. Esta práctica fue habitual hasta bien avanzado el siglo XVIII.
Un proyecto de siete comunidades autónomas
Expedición 4.0 al Medievo es el resultado de la colaboración entre ocho diócesis de siete comunidades autónomas: las archidiócesis de Toledo, Granada, Burgos y Pamplona-Tudela, y las diócesis de Plasencia, Jaca, Barbastro-Monzón y Bilbao. El proyecto se ha coordinado desde Bilbao a través de Ondaregure, como apoderada única de la agrupación. Además, cuenta con una inversión de un millón de euros. Esta cantidad se financia por el Ministerio de Industria y Turismo a través del programa Experiencias Turismo España y los fondos europeos Next Generation EU.
«El futuro del turismo tiene que estar presidido por la autenticidad, por aquello que convierte a cada territorio en algo único», afirmó el ministro Hereu, quien definió el proyecto como una invitación a descubrir «un patrimonio de enorme interés cultural y religioso, profundamente ligado a nuestras raíces y a la historia de nuestros territorios».
En el acto también intervinieron el obispo de Tarazona y miembro de la Subcomisión para el Patrimonio Cultural de la Conferencia Episcopal Española, Vicente Rebollo Mozos; la directora del Museo Diocesano de Jaca, Belén Luque Herrán; y la catedrática de Historia Medieval de la UNED, Ana Echevarría Arsuaga.







