Han vuelto del campamento, con el cansancio lógico, pero con la satisfacción de haber podido disfrutar 11 días de naturaleza, oración y reflexión, con otros jóvenes de Acción Católica General de Zaragoza y Vitoria.

«Vocación: Voz y Acción» ha sido el lema del campamento de este año. A través de una doble mirada —al entorno y al propio corazón—, el grupo ha reflexionado sobre los obstáculos que dificultan escuchar la llamada de Dios y sobre los verdaderos motores de su vida.

«Han podido descubrir —explican al concluir— que la vocación es un proyecto único que Dios tiene para cada persona, que se vive en comunidad y que todas las personas estamos llamadas a descubrir y responder desde la vida cotidiana».








