El movimiento «Vida Ascendente/Bizian Gora» ha celebrado hoy en Bilbao un encuentro. El consiliario, Manuel Heredia, les ha dado a conocer la Unión de «Enfermos misioneros».
¿Por qué ser sólo enfermo si puedes ser enfermo misionero?
La frase que encabeza estas líneas, es del beato Manuel Lozano Garrido (1920-1971), conocido como “Lolo”. «En ella se sintetiza lo vivido durante el encuentro del Movimiento Vida Ascendente/Bizian Gora, desarrollado hoy miércoles 20 de mayo en Barria», explica su consiliario diocesano y delegado de Misiones, Manuel Heredia. «Una vez más, la familia de Vida Ascendente/Bizian Gora da muestra de su vitalidad y capacidad de convocatoria para reunirse en el último encuentro formativo del curso».
Unión de Enfermos Misioneros
En esta ocasión el objetivo era conocer e invitar a integrarse a la propuesta de la Unión de Enfermos Misioneros. «La Unión de Enfermos Misioneros es una unión de oración y sacrificio que acoge a aquellos fieles que, experimentando la enfermedad, quieren ofrecer su sufrimiento por la misión de la Iglesia de anunciar el mensaje de Jesús al mundo y por los misioneros y misioneras».
Conducido por su consiliario, las personas asistentes han manifestado su alegría al conocer esta propuesta, con la cual se identifican, precisamente por la situación existencial en la que la mayoría se encuentra. Han reconocido cómo es posible dar un sentido a sus estados de salud. Más aún al ofrecerlo por los misioneros y misioneras que en toda la geografía universal se esfuerzan por llevar la Buena Nueva de Jesucristo.
Como recordaba el papa Francisco en su Mensaje en la XXXI Jornada Mundial del Enfermo en 2023: “Las personas enfermas están en el centro del pueblo de Dios, que avanza con ellos como profecía de una humanidad en la que todos son valiosos y nadie debe ser descartado”.
«Hoy, la familia que en Bizkaia forma la Unión de Enfermos Misioneros, ha recibido un significativo impulso. No solo con el incremento cuantitativo sino también en el conocimiento y convencimiento de su necesidad para nuestra Iglesia».






