Benantzi Bilbao, coordinador del festival, subirá al banco del órgano del templo de Mundaka junto al organista zaragozano Javier Artigas para interpretar, a cuatro manos, un programa. Este concierto especial lleva el repertorio sinfónico hasta un terreno poco habitual..
Un programa que rompe moldes
Lo que hace especial esta cita no es solo el escenario ni el reencuentro de Bilbao con su pueblo. Además, destaca el propio programa. Artigas y Bilbao interpretarán a cuatro manos obras pensadas originalmente para orquesta, trasladadas al órgano. Por ejemplo, el Bolero de Maurice Ravel, en la versión de Hans Uwe Hielscher. Además, tocarán una selección de las Danzas características de El cascanueces de Chaikovski, en transcripción de Alexander Därr. Escuchar estas dos partituras —tan ligadas al imaginario orquestal— salir de los tubos de un órgano histórico es, precisamente, la gran singularidad de la velada.
El concierto contará con música de Jesús Guridi, con dos piezas en versión de Artigas y Bilbao: el preludio del segundo acto de El caserío y Eusko Irudiak. Sobre el escenario, la música dialogará también con el txistu de Josu Sorriketa, veterano txistulari formado en Mundaka bajo la tutela de Jose Mari Egileor —el maestro que da nombre al festival—. Asimismo, habrá danza del grupo Lapse Mundaka, que dirigen Leixuri Urrutia y Arantza Fernandes.
El órgano, patrimonio vivo de Urdaibai
Esta edición del festival se ha celebrado bajo el lema «Urdaibaiko Organoak eta Ondarea», una declaración de intenciones que ha puesto el foco en la estrecha relación entre música, historia y patrimonio. Más allá de su valor musical, los órganos de la comarca son testigos de la historia de sus pueblos y custodios de una memoria colectiva. Esta memoria colectiva ha sido construida, instrumento a instrumento, por generaciones de organeros.
Con esa mirada puesta en el patrimonio, el festival ha incorporado este año la colaboración de Euskal Herria Museoa, que acoge una exposición dedicada a Lope Alberdi Recalde (1868-1948). Lope Alberdi fue organero nacido en Gautegiz Arteaga y una de las figuras más destacadas de la organería vasca.
Un público que llena las iglesias de la comarca
Benantzi Bilbao, alma máter del ciclo, ha subrayado el papel del público de Urdaibai como sostén del festival. Ha destacado, además, cómo iglesias y templos de la comarca se han ido llenando edición tras edición para escuchar unos instrumentos que muchos vecinos sienten como propios.
Un festival con la Reserva de la Biosfera como telón de fondo
Urdaibaiko Organoak «Joxe Mari Eguileor» está organizado por la Asociación de Desarrollo Rural Urremendi en la comarca de Busturialdea-Urdaibai. Esta comarca fue declarada en 1984 Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Con este concierto en Mundaka, el festival cierra una edición que ha vuelto a poner música a los órganos históricos de la comarca. Así, vuelve a reivindicar un patrimonio que sus organizadores describen como parte esencial de la identidad de Urdaibai.







