En su comunicado, Caritas Bizkaia lamenta la pérdida de vidas humanas de quienes han fallecido intentando alcanzar la ciudad por mar y subraya que «ninguna persona debería verse obligada a arriesgar su vida para buscar protección, seguridad o un futuro mejor». Cada muerte en la frontera, señala, interpela a toda la sociedad.
Al mismo tiempo, Cáritas Bizkaia reconoce el esfuerzo realizado por la población ceutí para hacer frente a una situación de gran complejidad. Además, agradece la labor desarrollada por las entidades sociales, organizaciones humanitarias, comunidades religiosas, profesionales y personas voluntarias que han acompañado a quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad.
Prioridad a las personas más vulnerables
La entidad insiste en que cualquier respuesta debe priorizar la protección de las personas más frágiles, especialmente de los niños, niñas y adolescentes. Asimismo, subraya la importancia de garantizar siempre el respeto a la dignidad humana y a los derechos reconocidos por la legislación internacional y nacional.
Asimismo, denuncia la instrumentalización de las personas migrantes con fines políticos o estratégicos. También recuerda las recientes palabras del papa León XIV, quien afirmó que las personas migrantes «no son números ni expedientes, sino personas con una dignidad que nadie tiene derecho a despreciar». Un mensaje que, según Cáritas Bizkaia, invita a colocar a la persona en el centro de cualquier decisión política y social.
Llamamiento a la comunidad y a la sociedad
Por último, Cáritas Bizkaia hace un llamamiento a las administraciones públicas, a los responsables políticos y a la comunidad internacional. Les insta a impulsar soluciones que favorezcan la cooperación entre países, el respeto a los derechos humanos y la creación de vías seguras para la movilidad humana.
La entidad invita también a la comunidad cristiana y al conjunto de la sociedad a no permanecer indiferentes ante el sufrimiento de quienes migran. Además, les anima a seguir construyendo una sociedad más fraterna, acogedora y comprometida con la dignidad inviolable de toda persona.







