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29.04.2009

El obispo auxiliar presidirá el sábado la vigilia por las vocaciones

Este próximo fin de semana, 2 y 3 de mayo, coincidiendo con el IV Domingo de Pascua, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Pastoral Vocacional ha preparado una Vigilia por las vocaciones, que se celebrará el próximo sábado, a partir de las siete de la tarde, en la Catedral de Santiago de Bilbao y estará presidida por el obispo auxiliar, mons. Mario Iceta. Durante el acto, los seminaristas Ignacio Fernández y Jovaisa Herrán presentarán sus candidaturas al ministerio ordenado.

La Jornada por las vocaciones se ha enmarcado en el Año Paulino, escogiendo como lema el versículo «Sé de quién me he fiado» (2 Tim. 1,12), que sintetiza la motivación que ha utilizado el Papa Benedicto XVI para desarrollar su mensaje con ocasión de esta fecha sobre «la confianza en la iniciativa de Dios y la respuesta humana». El Papa, en su mensaje da “gracias al Señor porque también hoy sigue llamando a obreros para su viña. Aunque es verdad que en algunas regiones de la tierra se registra una escasez preocupante de presbíteros, y que dificultades y obstáculos acompañan el camino de la Iglesia, nos sostiene la certeza inquebrantable de que el Señor, que libremente escoge e invita a su seguimiento a personas de todas las culturas y de todas las edades, según los designios inescrutables de su amor misericordioso, la guía firmemente por los senderos del tiempo hacia el cumplimiento definitivo del Reino.
Benedicto XVI concluye su texto diciendo ”Queridos amigos, no os desaniméis ante las dificultades y las dudas; confiad en Dios y seguid fielmente a Jesús y seréis los testigos de la alegría que brota de la unión íntima con Él. A imitación de la Virgen María, a la que llaman dichosa todas las generaciones porque ha creído (cf. Lc 1, 48), esforzaos con toda energía espiritual en llevar a cabo el proyecto salvífico del Padre celestial, cultivando en vuestro corazón, como Ella, la capacidad de asombro y de adoración a quien tiene el poder de hacer “grandes cosas” porque su Nombre es santo (Cf. Lc 1, 49)”.