Este año es Arantzazu quien asume la organización de la primera Rogativa del año al santuario, que coincide con la celebración del Día de la Iglesia de Arratia.

La tradición de las rogativas perdura a lo largo de los años, aunque ha cambiado su antiguo significado. Hace unos siglos se pedía por erradicar las sequías, las enfermedades como la peste o para solicitar paz en tiempo de guerra. Hoy en día, los creyentes siguen acudiendo a celebrar rogativas por otros motivos más vinculados a la tradición de la religiosidad popular, pero que son motivo para celebrar y unir a las familias y a las comunidades.
Cómo llegar
Los peregrinos podrán sumarse a la jornada por diferentes vías. Quienes opten por ir andando tienen dos puntos de salida: Dima a las 6:00 h. y Zeanuri a las 7:30 h. Para quienes prefieran desplazarse en vehículo, se han organizado dos autobuses que recorrerán los pueblos de la comarca recogiendo a la feligresía.
La celebración comenzará a las 11:00 horas en el santuario de Urkiola.
Una eucaristía enraizada en la última Carta Pastoral
La misa estará presidida por Carlos Olabarri, y concelebrada por Dionisio Larrañaga y Xabier Eskauriatza. Como hilo conductor espiritual, la eucaristía tomará como referencia la Carta Pastoral que los obispos del País Vasco y Navarra publicaron en Cuaresma de 2025, un documento que invita a las comunidades cristianas a renovarse desde sus raíces.
Uno de los momentos más significativos de la celebración será la ofrenda de símbolos al altar: cada una de las localidades participantes llevará un elemento representativo vinculado a la Carta: Humildad y autenticidad, la Palabra, el Pan y el Vino, la Eucaristía, la Buena Nueva…
Mesa compartida
Tras la celebración religiosa, la jornada se prolongará en un ambiente festivo. Los asistentes podrán disfrutar de una mesa compartida en la que no faltará el queso donado por Gorbealde, acompañado de otros aperitivos para el picoteo.
La música correrá a cargo del grupo Eingo, y el baile tradicional estará garantizado con Beti Jai Alai, poniendo el colofón a una jornada que promete ser emotiva y animada.
Un microclima que invita a la celebración
Aunque las previsiones apuntan a una jornada calurosa, el «microclima» de Urkiola hace de este enclave un lugar especial para vivir el encuentro. Así fue, cuanto menos, el pasado 13 de junio, festividad de San Antonio de Padua.
San Antonio egunez giro aparta Urkiolan. Fedea, ohitura, espiritualtasuna, natura, kirola, azoka… dana buztartutik. #batera pic.twitter.com/eeu0Olbmru
— @DiocesisBilbao (@DiocesisBilbao) June 13, 2026







