22.06.2026

Kurtsoaren amaiera eleizbarrutiko Seminarioan

Joan dan barikuz, ekainak 19, kurtsoko azken ekitaldia izan zan Bilboko eleizbarrutiko seminarioan. On Joseba Segura eleizbarrutiko gotzaina buru zala egin zan ekitaldiri hasiera emoteko, Ignacio Fernandez errektoreak kurtsoko oroitza-txostena aurkeztu eban, urteko une gogoangarriak nabarmenduz, besteak beste, abadegaiak Iruñara lekualdatzea ikasketak egitera.

Seminarioko lokaletan egin eben ekitaldiko lehenengo zatian argibideak emon ondoren, On Joseba Segura buru izan zan Moniken eleizan ospatu zan Eukaristian. 

On Joseba Segura gotzainaren homilia eleizbarrutiko Seminarioan, 2025-26 kurtsoaren amaieran.

Estamos alegres de reunirnos hoy aquí, al término de todo un curso. Nos hemos congregado para dar gracias y para saber dónde está nuestro corazón.

En 2019, en una cocina cerca de Compiègne, en Francia, una mujer de más de noventa años se disponía a vender su casa para irse a una residencia. Sobre los fogones, encima de la placa donde calentaba la sopa, colgaba desde hacía décadas una pequeña tabla ennegrecida por el humo. La tenía por un viejo icono sin valor. Antes de tirar nada, por si acaso llamó a un tasador. El hombre se acercó a la tabla oscurecida y se quedó de una pieza: reconoció un Cimabue del siglo XIII, una de la docena escasa de obras que se conservan del maestro de Giotto. Se vendió en veinticuatro millones de euros y hoy cuelga en el Louvre. Treinta años junto a ese cuadro -hoy conocido como “Cristo burlado”- y nadie en aquella casa lo había reconocido.

Eleizbarrutiko Seminarioa. 25-26 kurtsoaren amaiera

“Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón”, dice Jesús en el evangelio de hoy. Aquella mujer tenía un tesoro en su cocina, pero su corazón no pudo reconocerlo. No es tan raro. Solemos pensar que primero amamos y luego nos implicamos; Jesús lo dice al revés: primero ponemos nuestro interés, nuestro tiempo, nuestro dinero, nuestra preocupación… y luego el corazón va detrás.

Un curso de seminario se puede explicar muy bien con esta página del evangelio. No ha sido tiempo para acumular ideas o conocimientos. Ha sido tiempo para descubrir poco a poco el tesoro del Evangelio. Y donde los seminaristas van identificando ese tesoro, allí se les ha ido centrando el corazón.

Denpora behar dogu altxorra atzemateko

Jesús, sin embargo, no se detiene en esa imagen. Añade enseguida: “La lámpara del cuerpo es el ojo”. No basta con tener el tesoro en el lugar correcto; hace falta una mirada limpia para verlo y construir sobre él. La mujer de Compiègne tenía toda la luz del mundo entrando por la ventana y no veía nada. Le fallaba la vista. El tasador no trajo más luz: trajo una mirada distinta.

Todo el trabajo de un seminario cabe en esa doble tarea: ayudar a poner el tesoro donde no llega la polilla ni el ladrón, y limpiar el ojo para que este pueda reconocerlo mejor cada día. Limpiar el ojo es quitarle la prisa, el cálculo interesado, el miedo, la mirada utilitarista. Es aprender a ver todo con Cristo, no ver las personas y situaciones como un problema, sino como rostros que merecen consideración y profundo respeto; entrar en una habitación de hospital con los ojos limpios y el deseo de transmitir afecto; mirar al pobre con sincero deseo de servir; escuchar sin estar juzgando por dentro.

Maitasunez begiratzen dauanak ondo ikusten dau

Aquí hay personas que habéis sostenido este seminario con recursos, con afecto y con oración. Habéis hecho exactamente lo que pide el evangelio: no atesorar en la tierra. Habéis puesto vuestro tesoro donde no cotiza en bolsa, donde no da rendimientos visibles, donde incluso puede parecer que se pierde. Y donde habéis puesto ese tesoro, allí se os ha quedado el corazón. No sostenéis una empresa rentable: sostenéis un lugar donde Dios sigue queriendo encender lámparas y formar miradas.

Zuen eskuzabaltasuna ez da zaratatsua, baina argia bizten dau

Ninguno de los que hoy damos gracias tenemos el ojo perfectamente sano. Seguimos viendo a medias, seguimos a oscuras en muchas zonas de la vida. Pero cerrar un curso es poder decir con humildad y gratitud que el tesoro se ha movido un poco más hacia donde nadie lo roba, y que la lámpara ha ganado algo de terreno a la sombra.

A los que mañana seguiremos aprendiendo y formándonos, a los que rezáis y acompañáis en silencio el proceso de este seminario: mirad bien qué tenemos colgado encima del fuego. No vaya a ser que nos cueste años reconocer, ennegrecido por la costumbre o por el humo de la vida, al mismo Cristo que vale más que todo.

Cerrar un curso no es cerrar un libro. Dejamos una semilla bajo tierra y aguardamos con esperanza. Los que hoy nos hemos reunido no lo vemos todo con claridad; pero juntos tenemos más luz que cada uno por su lado. Muchas gracias por todo lo que habéis dado: en vuestras manos está, en buena medida, el tesoro que viene.

Que Él, que es el Tesoro y la Luz, os dé corazón generoso y ojo limpio.

Bilbao, 2026ko ekainaren 19a

Eleizbarrutiko Seminarioa. 25-26 kurtsoaren amaiera

Bilboko Eleizbarrutiko heziketa-taldea:

Ignacio Fernandez Mendez (Errektorea)

Carlos Olabarri Echevarria (Hezitzailea)

Borja Uriarte Corral (Gidari espirituala)

Nestor Aras Grence (Gidari espirituala)

Abadegaiak:

Bokazino-sintesirako aldia (3. aldia)

Patxo Ateca Camiruaga. Oiz-Anboto PBa

Ikasle aldia (1. aldia)

  • Lander Basauri De Orube. San Inazio PBa
  • David Rivillas Quinchia. Artxandape PBa
  • Gonzalo Uriarte Osorio de Rebellon.  Indautxu PBa
Eleizbarrutiko Seminarioa. 25-26 kurtsoaren amaiera

www.bizkeliza.org