La Ribera de Deusto, en pleno proceso de transformación urbanística, vivió ayer una jornada singular de fe y color, marcada también por el diálogo interreligioso. La comunidad musulmana senegalesa celebró en Zorrozaurre la Festividad del Gran Magal, la conmemoración más importante de la cofradía sufí muridí. Este evento reunió a unos 5.000 fieles llegados desde distintos puntos de Euskadi y Cantabria.
En lengua wolof, magal significa «conmemoración» u «homenaje». Se trata de una jornada dedicada al recuerdo espiritual y a la recitación continuada de poemas religiosos escritos por Ahmadou Bamba, fundador de la cofradía muridí. Además, durante toda la jornada, las calles del barrio se llenaron de los coloridos boubous y las vistosas túnicas tradicionales. Estas vestimentas las visten los miembros de esta comunidad en sus celebraciones más solemnes.
Una relación de diálogo constante
La Delegación para el Diálogo Interreligioso de la Diócesis de Bilbao mantiene desde hace tiempo una relación » frecuente» con la comunidad musulmana senegalesa asentada en Bizkaia. Fiel a ese vínculo, su delegado, Miguel Ángel Esnaola, participó un año más en esta celebración. Esta festividad solo tiene lugar cada tres años en territorio vizcaíno.
La presencia de la Diócesis de Bilbao en celebraciones como esta, refleja el compromiso de la Iglesia local con el encuentro entre diversas tradiciones religiosas. Se plasma también en los encuentros promovidos desde la Mesa de Participación de Diversidad Religiosa del ayuntamiento de Bilbao. De esta mesa forma parte la Diócesis.







